El riesgo de suicidio es un asunto que afecta a muchas personas de todas las edades y contextos. Por lo tanto, es importante que comprendas los factores que pueden llevar a alguien a considerar esta opción para poder ayudarla de la mejor manera. Vamos a la información.
¿Qué es el suicidio?
Este es el acto de quitarse la vida de forma intencional. En muchas ocasiones, suele ser el resultado de una combinación de ciertas cuestiones emocionales, psicológicas y sociales que generan un intenso sufrimiento y una fuerte sensación de desesperanza.
Los factores de riesgo.
Existen diversos factores que pueden aumentar el riesgo de suicidio. Veamos cuáles son:
- Los trastornos mentales: Algunas condiciones como la depresión, la ansiedad y el trastorno bipolar aumentan este riesgo.
- Ciertas experiencias traumáticas: Por ejemplo, el abuso físico, emocional, sexual, entre otros posibles.
- El aislamiento social: Esto implica sentirse solo o desconectado de los demás.
- El historial familiar: Si hay antecedentes de suicidio en la familia, existe un riesgo considerable.
- Los problemas financieros o laborales: El estrés relacionado con el trabajo o el dinero es un factor que puede generar mucha presión.
- Y las enfermedades crónicas o dolorosas: Aquí entran algunas condiciones médicas que afectan la calidad de vida debido al sufrimiento que estas provocan.
Las señales de advertencia.
Es importante que estés atento a las principales banderas rojas que pueden indicar que alguien está considerando el suicidio. Estas son las siguientes:
- Hablar sobre quererse morir o sentirse una carga para los demás.
- Aislarse de los familiares y los amigos cercanos.
- Mostrar algunos cambios drásticos en el estado de ánimo o en el comportamiento.
- Despedirse de manera inusual de los seres queridos o regalar las posesiones o las pertenencias más preciadas.
- Y el aumento en el consumo de alcohol u otras drogas.
Cómo puedes ayudar a alguien en esta situación.
Si sospechas que alguna persona se encuentra en posible riesgo de suicidio, haz lo siguiente
- Escucha a la persona con mucha atención y ofrécele tu apoyo sin juzgarla.
- Conversa y valida con empatía las emociones y los sentimientos de la otra persona.
- Puedes comentar con la otra persona acerca de conseguir ayuda profesional o bien consultar a un psicólogo o psiquiatra en busca de apoyo.
- Mantente presente y acompaña a la persona para hacerle saber que no está sola.
- Y, si es posible, elimina el acceso a algunas armas o medicamentos que puedan ser perjudiciales o letales para la persona.
Para concluir.
En concreto, al estar bien informado sobre el tema del suicidio y ser empático con quienes pueden estar en riesgo, puede hacer la diferencia. Recuerda que pedir ayuda no es un signo de debilidad. Así que hazlo si lo necesitas. En México, llama a “La línea de la vida“, al 800 911 2000.
