Consecuencias de los dispositivos en el cerebro

A inicios de la primera década del presente siglo algunos intelectuales formularon la siguiente pregunta: ¿El internet puede volvernos tontos? Por lo visto esta cuestión no estaba tan fuera de lugar para las masas como en ese entonces. En aquellos años la mayoría veía grandes posibilidades y mucho potencial en el internet, aunque había otros que veían en este una arma de doble filo.

Para la segunda década del siglo XXI, el poder del internet nos demostró sus virtudes, pero también sus puntos negativos. Noticias falsas, control de masas, privacidad vulnerable, adición a la web y exceso de información son algunas de las cosas malas del internet.

Hoy todas las predicciones malas que se pensaron sobre internet se han cumplido y son incluso peores de lo que se esperaba. Todo esto se a extrapolado a los teléfonos y las nuevas tecnologías, que en pocas palabras, debilitan nuestra forma de pensar incluso cuando están apagadas.

Tanto internet, con las redes sociales y toda la informacion disponible, como las nuevas tecnologías, han hecho que la gente dependa demasiado de los teléfonos y otros dispositivos y, por lo tanto, estos aparatos se han vuelto indispensables para la vida diaria.

El teléfono junto con el internet ahora son una parte esencial de las personas que, si lo perdieran o lo dejaran de usar, la rutina de vida se convertiría en algo mas difícil. “El teléfono es un placebo mental dispensador de dopamina a diestra y siniestra”

Enrique Covarrubias

¿Cómo afectan las nuevas tecnologías y el internet a nuestro cuerpo y cerebro?

En estos diez años se han realizado investigaciones que muestran que cuando tenemos cerca el teléfono, incluso aunque esté apagado, nuestra capacidad para resolver problemas, concentrarnos o tener conversaciones profundas disminuye. Estamos tan absortos al dispositivo que, de forma irónica, pensamos en usarlo inclusive cuando no lo tenemos a la mano.

Por otro lado, el uso excesivo tiene repercusiones mentales porque nos roba nuestra atención, y eso hace que pensemos más deficientemente. Cabe decir que no solo hay consecuencias mentales, sino también físicas. Ahora vamos a conocer un par de consecuencias que provocan las nuevas tecnologías en nuestra salud física y mental.

Dolor y rigidez en manos y dedos

El uso excesivo del teléfono provoca, a la larga, dolor muscular en los dedos y las muñecas de las manos llegando a provocar una tendinitis si el uso se prolonga durante muchas horas.

Dolor de cuello

Este malestar se da debido a la postura con la que vemos los dispositivos. Mantener la cabeza inclinada por mucho tiempo genera tensión muscular en la zona del cuello, así como en la columna vertebral.

Dolor de cabeza

Las posiciones inadecuadas a causa del abuso del teléfono u otros dispositivos produce dolor de cabeza. Otra causa de este malestar es el tiempo excesivo que pasamos mirando la pantalla del dispositivo.

Aumento del estrés

Estar constantemente pendientes del teléfono provoca un incremento de la irritabilidad en nuestro sistema nervioso generando ansiedad, déficit de atencion y aumento del estrés.

Insomnio

La exposición a la luz de la pantalla activa varios receptores que hacen pensar a nuestro cerebro que aún es de día y que podemos permanecer más tiempo despiertos. Esto ocurre porque usamos el teléfono minutos antes de irnos a dormir.

Para concluir

Es importante ser conscientes de las consecuencias del uso desmedido del internet y las nuevas tecnologías para evitar sufrir estos malestares. Para finalizar, te dejo una serie de consejos para controlar el uso de los dispositivos.

  • Desactiva todas las notificaciones, excepto las que te envían otras personas.
  • Activa la escala de grises.
  • Limita lo que hay en tu pantalla de inicio.
  • Encuentra las aplicaciones escribiendo su nombre en lugar de haciendo clic en el ícono.
  • Si tienes una computadora o tablet en casa, elimina las redes sociales de tu teléfono.
  • Carga tu teléfono lejos de tu cama.
  • Combate las apps con otras apps.
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