Hola. En esta ocasión, te comparto la información básica que necesitas saber sobre el estrés. Aquí veremos qué es, sus síntomas principales, qué puedes hacer si lo experimentas, y cómo apoyar a alguien que lo está padeciendo. Vamos a ello.
¿Qué es el estrés?
En Psicología, el estrés se describe como la respuesta fisiológica y psicológica del organismo ante ciertos factores internos o externos que exigen una adaptación. Dichos factores se denominan estresores. Esta respuesta activa el eje hipotálamo‑hipófisis‑suprarrenal y también desencadena algunos cambios en los distintos sistemas corporales, como el cardiovascular, el endocrino, y el inmunitario.
De manera más simple, el estrés es un estado de tensión física y mental que aparece cuando percibimos que las demandas de una situación superan nuestros recursos para afrontarlas. Cuando este estado se intensifica o se prolonga, afecta nuestro cuerpo, emociones, pensamientos y también la conducta. Lo anterior deteriora nuestra salud y bienestar.
¿Cuáles son los síntomas generales del estrés?
En la siguiente tabla se muestra la sintomatología más común que provoca el estrés. Esta información nos dará la pauta para entender mejor cómo se manifiesta este fenómeno en las personas. Aquí encontrarás los síntomas, su tipo, y una breve descripción de estos. Veamos cada uno.
| Tipo | Síntoma | Descripción |
|---|---|---|
| Físicos y fisiológicos | Dolor de cabeza y tensión muscular | Opresión en la nuca, los hombros o las sienes. |
| Alteraciones del sueño | Dificultad para conciliar el sueño, despertares frecuentes o pesadillas. | |
| Problemas digestivos | Molestia en el estómago, como dolor, náuseas, diarrea o estreñimiento. | |
| Palpitaciones | Latidos rápidos o irregulares sin hacer ningún esfuerzo físico. | |
| Fatiga | Sensación persistente de cansancio o falta de energía. | |
| Cognitivos | Dificultad para concentrarse | La mente se mueve de un tema a otro, lo que hace difícil mantener la atención. |
| Preocupación constante | Pensamientos repetitivos sobre ciertos problemas o eventos futuros. | |
| Olvidos frecuentes | Pérdida de objetos, fechas u otros detalles simples. | |
| Pensamiento negativo | Ver el futuro de forma pesimista o catastrofista. | |
| Emocionales | Ansiedad o nerviosismo | Sensación de alerta constante o inquietud. |
| Irritabilidad | Tendencia a enojarse ante los menores contratiempos. | |
| Tristeza | Desánimo o ganas de llorar sin una razón clara. | |
| Sensación de agobio | Percepción de sofocación o angustia. | |
| Conductuales | Cambios en el apetito | Comer de más o perder el apetito. |
| Aislamiento social | Evitar las reuniones o llamadas. | |
| Consumo de alcohol o drogas | Beber o fumar más para “relajarse”. | |
| Procrastinación | Retrasar las tareas o las cosas importantes. | |
| Otras conductas nerviosas | Morderse las uñas, mover la pierna sin parar, etc. |
¿Qué hacer si te sientes estresado?
En este apartado veremos tres acciones que puedes hacer cuando sientas que el estrés está apareciendo. La primera es una técnica de respiración, lo segundo es una rutina de hábitos saludables, y la tercera acción es la búsqueda de apoyo si se necesita.
Respiración y anclaje corporal
Cuando notes que la tensión aumenta, siéntate con la espalda recta, coloca ambos pies en el suelo y practica una respiración lenta. Para ello, inhala durante cuatro segundos, mantén el aire por cuatro segundos y exhala en seis más. Repite esto uno o dos minutos mientras concentras tu atención en el paso del aire. Esta técnica calma el sistema nervioso y envía al cerebro la señal de que la amenaza ha pasado.
Movimiento y ritmos básicos
Dedica al menos treinta minutos diarios para caminar, estirarte o hacer ejercicio moderado. Procura dormir entre siete y nueve horas cada noche. Combina estos hábitos con una alimentación equilibrada y limita la cafeína, el alcohol y el tabaco. Mantener el cuerpo activo y bien regulado reduce los niveles de cortisol y mejora el estado de ánimo.
Hablar y buscar apoyo
Comparte lo que sientes con alguien de confianza para desahogar la carga emocional y evitar el aislamiento. Si las molestias duran más de cuatro semanas o interfieren con tu vida diaria, acude a un profesional de la salud mental. La atención temprana puede prevenir que el estrés se convierta en un problema mayor.
¿Cómo ayudar a alguien que se siente estresado?
Por último, en esta sección veremos otras tres acciones que puedes realizar si alguien experimenta estrés. La primera es validar lo que la persona siente, la segunda es ofrecer tu apoyo si esta lo desea, y la tercera es dar un breve seguimiento.
Escuchar y validar sin juzgar
Encuentra un espacio tranquilo para la persona, pregunta si desea hablar y practica la escucha activa. Haz contacto visual, asiente y utiliza frases breves como “Entiendo que esto es difícil”. También evita minimizar su experiencia o apresurarte a dar consejos. Sentirse comprendido es el primer paso para que esta se calme.
Ofrecer ayuda y recursos concretos
Pregunta “¿Qué te ayudaría ahora mismo?”, y colabora con algunas necesidades prácticas, como acompañarle a dar un paseo, traerle agua o apoyarle a organizar ciertas tareas. Después, comparte un par de herramientas sencillas (Por ejemplo, la respiración lenta, las líneas de ayuda, los contactos de psicólogos, etc.) y ofrécete a acompañarle si decide buscar ayuda profesional. Recuerda siempre preguntar a la persona si puedes ayudarle.
Mantener el contacto y respetar la autonomía
Envía un mensaje o realiza una llamada breve en los días siguientes para preguntar cómo se siente y mostrar que cuenta con tu apoyo. Observa si los síntomas empeoran y sugiere, con respeto, buscar ayuda profesional si es necesario. Cuida también tu propio bienestar. Ayudar desde la calma es más efectivo que hacerlo desde el agotamiento.
Para concluir
Esta información fue pensada para que tengas el conocimiento esencial sobre el estrés. Ahora sabes qué es y conoces sus síntomas. Del mismo modo, también ya sabes cómo apoyar a alguien más, así como a ti mismo, en caso de experimentar este estado. Si deseas aprender más, explora el catálogo dedicado a este tema.
La información aquí presentada tiene fines educativos y no sustituye la evaluación de un profesional de la salud mental.
