La tristeza es una emoción habitual, pero cuando se presenta con síntomas como desánimo, falta de energía o pensamientos negativos, puede tratarse de un trastorno depresivo. Estos trastornos afectan el estado de ánimo y la calidad de vida de quienes los padecen. Por ello, te comparto los trastornos depresivos reconocidos por los manuales clínicos.
Tipos de trastornos depresivos
Trastorno de desregulación disruptiva del estado de ánimo
Este trastorno se da principalmente en niños y adolescentes. Se caracteriza por una irritabilidad constante y unas explosiones de ira frecuentes e intensas que no se corresponden con la situación. Los episodios de enojo son mucho más severos de lo esperado para la edad del menor y estos ocurren al menos tres veces por semana.
Trastorno depresivo mayor
Es uno de los trastornos más comunes y graves. Este se manifiesta a través de una profunda tristeza, la pérdida de interés en las actividades que antes eran placenteras, fatiga, ciertos cambios en el apetito o el sueño, y una serie de pensamientos negativos o de muerte. Todos los síntomas interfieren de modo significativo en la vida diaria.
Trastorno depresivo persistente (Distimia)
Este trastorno implica una tristeza continua que dura al menos dos años en adultos, y un año en niños y adolescentes. Aunque los síntomas pueden ser menos intensos que en la depresión mayor, son más duraderos y afectan la motivación, el ánimo y la calidad de vida.
Trastorno disfórico premenstrual
Este aparece en la última semana antes del inicio de la menstruación y desaparece poco después. Dicho trastorno genera cambios de humor extremos, irritabilidad, tristeza, ansiedad, y problemas para concentrarse o dormir. También afecta las relaciones personales y la vida social.
Trastorno depresivo inducido por sustancias o medicamentos
Este tipo de depresión ocurre como resultado directo del consumo o el cese de una sustancia, como las drogas o los medicamentos. Los síntomas incluyen una tristeza profunda y también la pérdida de energía y la desesperanza, pero esto relacionado con el uso de dichas sustancias.
Trastorno depresivo debido a otra afección médica
Este se presenta cuando los síntomas depresivos son causados por una enfermedad médica de manera directa, como el cáncer, las enfermedades neurológicas o los trastornos hormonales. La tristeza, la apatía y el cansancio aparecen como parte de la respuesta al problema físico principal.
Otro trastorno depresivo especificado
Se define cuando la persona presenta síntomas depresivos que son significativos, pero que no cumplen todos los criterios de los trastornos anteriores. Aquí el profesional de la salud mental especifica el motivo por el cual este no encaja en un diagnóstico más exacto.
Trastorno depresivo no especificado
Este diagnóstico se aplica cuando hay síntomas depresivos claros, pero no hay la suficiente información para determinar un tipo específico. Por ende, puede utilizarse en situaciones de urgencia o cuando aún no se ha realizado una evaluación completa.
Para concluir
Es preciso recordar que esta información tiene fines educativos. Si tú o alguien cercano presenta algún malestar emocional persistente, hay que acudir con un especialista en salud mental, como un psicólogo o un psiquiatra. Una atención oportuna puede hacer la diferencia.